El suelo puedes pisar,
pero para ello,
espejos habrá que colocar.
Cuando mires para abajo,
no verás quemar;
si no que ángeles,
verás volar.
No lo puedes cambiar.
el secreto del juego es,
al infierno lugar no hay que dejar.
Para llegar al castillo,
nada tendrás que usar.
Él te ayudará,
sólo tienes que caminar.
Julián Cruciani 1°A
lunes, 3 de mayo de 2010
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Aprecio mucho que te animaras con la poesía.
ResponderEliminarInteresante juego de contrarios, arriba/abajo, cielo/infierno, vinculados con el modo en que miramos.
Gracias por compartirlo con todos.