(...) Cuando estaba terminando el recorrido, me fijé la hora y eran las 23:00.
Asi que regresé y busqué un lugar para poder esperar cómodamente durante una hora. Se pasaba lento, y él todavía no llegaba. Vi una sombra que me atemorizó y empecé a correr desesperadamente, hasta que escuché que decía mi nombre.Me di vuelta. La sombra no caminaba sino que flotaba, se estaba acercando a mi. Me quedé quieto, el miedo se apoderó de mi. Extendió su brazo y me dio una carta.Cuando le pregunté de qué se trataba, escucha la voz de mi madre llamandome, diciendome que ya era tarde y que tenía que ir al colegio, me dejó cambiarme.Cuando me destapé tenía en mi mano derecha una carta, la que soñé.La leí y decía:"Perdón por la tardanza, estaba ocupado.Mañana a las 12 de la noche nos vemos en el muelle. Firma: el fantasma del muelle ("el poeta")". Al leerla me di cuenta que no había sido un sueño...
(Trabajo de Lucía Córdoba y María de los Milagros Calderón Vilaseco primer año "A")
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
¡Muy buen trabajo, chicas!
ResponderEliminarEl martes les hago algunas correcciones y les digo la nota.
Cariños.